Corriendo en la nieve. A la caza del Yeti.

Consejos para las duras temporadas de invierno: Hielo, nieve y duras condiciones.

Ayer me encontré visitando varias tiendas deportivas por algo muy curioso, digamos que vivo en una zona en la que hoy a partir del mediodía hay una alerta amarilla por riesgo de nieve, que hace dos semanas hubo bastante cantidad de nieve hasta el punto que no tuve que acudir a la oficina a trabajar, y que hoy por desgracia le toca a mi pareja ir a trabajar todo y estar en fin de semana. Añadamos un plus de peligrosidad, este país, esta zona no es donde he residido toda mi vida, provengo de sitios más cálidos donde la nieve aparece una vez cada 15 años…y mi pareja la primera vez que vio nevar fue hace dos semanas….

Asustada se preocupó por su calzado y por qué comprar para pasar este terrible día en el que ella acudiría a la oficina cuando todavía no había empezado a nevar e igual le iba a tocar volver cuando ya hubiera de 3 a 5 cm de nieve en el pavimento. Y me vi ante la tesitura de seleccionar un calzado de a diario para este tipo de situaciones que antes no teníamos en nuestra vida y ahora sí.

Entonces me pregunté si sería una buena temática para este blog, y realizar algunos consejos sobre aquellas condiciones no tan propicias en las que a veces nos encontramos, por lo que espero que esta entrada os sean tanta de utilidad como a nosotros, personas que lo más parecido que han visto a la nieve es una pelota de golf y que no sabemos distinguir entre un Yeti y un Big foot.

Preparándonos para el crudo invierno

Correr en la nieve divide a los corredores en dos bandos: los que decimos “la nieve es para los pingüinos (denotando que no sabemos ni de nieve ni de pingüinos) y aquellos fanáticos que continúan corriendo, siguiendo sus experiencias personales, aunque realizando algunos ajustes menores en la ruta o el programa de entrenamiento. Si estás en el primer grupo, aquí hay algunos consejos para ayudarte a pasar de manera segura al segundo, no te vamos a convertir en un profesional de las pruebas de invierno, pero al menos podremos evitar y reducir el riesgo de lesiones que no vayan más allá de un constipado.

Consejo 1: Tómalo con calma

Bueno con calma, con un té bien calentito o con un buen cafetito en el cuerpo, pero del mismo modo que no bebes lo mismo que en verano tampoco intentes correr de la misma manera. No asuma que puede ir directamente y correr a su ritmo habitual, correr sobre cada tipo de terreno es diferente y siempre debemos de adaptarnos a las condiciones de la ruta. La nieve fresca suele ser bastante segura para correr, mucho más que cuando ya se está transformando en hielo, vendría a ser una fría equivalencia del correr en la playa, pero tómalo con calma, especialmente durante los primeros minutos. Esto le permitirá tener una idea de las condiciones debajo del pie, sentir las zancadas y las pisadas y aumentar poco a poco su confianza. Tome pasos más pequeños y busque parches de hielo debajo de la nieve, intenta a una velocidad no muy alta diferenciar los tipos distintos de condiciones que la nieve proporciona dependiendo de si encontramos o no hielo. Elija zapatillas con suela adherente: las zapatillas de trail running son ideales, o si está corriendo fuera de la carretera, puede mirar las zapatillas de running para obtener aún más agarre. Pero si las condiciones son más duras deberás de buscar algo más impermeable que las típicas zapatillas de tierra.

Deberemos de buscar un calzado a ser posible de fabricantes con gran experiencia en montaña y similares, más que diseñadores de moda, por ejemplo marcas como Salomon o Karrimor. También tendremos que tener en cuenta que cuanto más impermeables mejor, debería de tener o bien membrana impermeable o tecnología GORE-TEX para asegurarnos que nuestros pies se mantienen secos, y probablemente buscaremos el mejor agarre posible.

Un punto de inicio podrían ser las Salomon SpeedCross GTX 4, donde GT nos indica estar realizado para todo tipo de terrenos y usando tecnología Gore-Tex y la X nos indica que es para condiciones eXtremas.

 

Consejo 2: Algo más que las zapatillas

Ya, lo sabemos, la página se llama RunningZapatillas.Com pero si perdemos a nuestros usuarios por no vestir la ropa correcta el negocio  (si existiera o existiese) se nos va a pique. Básicamente, si sales a correr en pelotas y con las Salomon que te hemos mostrado, pueden pasar dos cosas, o que mueras congelado o que acabes en comisaría por exhibicionismo, y no es lo que queremos. Aunque si lo hacéis podéis enviarnos vuestro link al vídeo de Youtube y lo podemos compartir para mostrar lo que NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO se debe hacer.

¡Asegúrate de que estás vestido para la ocasión! Una buena capa base térmica, mallas para correr y una buena chaqueta para correr son esenciales. Hay algunos artículos en nuestro rango que hemos encontrado especialmente útiles para correr en condiciones con nieve o bajo cero, artículos que os vamos a destacar, si está nevando, si hace frío, no salgas sin ellos:

Calcetines de lana o calcetines impermeables. Esto asegurará que sus pies no se vuelvan azules a mitad del recorrido, imagínate que eres de los que o de las que les gusta pintarse las uñas de los pies, no querrás que una carrera por la nieve te destroce esa combinación tan perfecta que has conseguido entre el esmalte y el tono de tus pies, así que usa los calcetines correctos.

Zapatillas para correr Gore-tex. Muchos de nuestra selección de zapatillas de trail running tienen partes superiores impermeables o resistentes al agua, puedes mirar en las características de los modelos que presentamos en la sección de Trail tanto para hombres como para mujeres, si aparece la palabra Gore-Tex te aseguras que han sido comprobadas para el uso en agua o situaciones húmedas.

Cortavientos o Windstopper. El tejido Gore  (te suena Gore, no el del cambio climático, sino el que estamos repitiendo constantemente) Windstopper es muy resistente al agua, a prueba de viento y transpirable. Puede ser obvio que si vas a salir a correr en estas condiciones has de usar una chaqueta resistente al agua o impermeable en la nieve, también llamados a veces cortavientos, pero ¿sabía que puede obtener otros artículos con paneles Windstopper en ellos? La tecnología se usa en más productos de los que piensas pues ésto puede ayudarlo a mantenerse más seco y más cómodo en la nieve o la lluvia intensa.

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Clavos para hielo.  Dependerá de la cantidad de hielo que vayamos o preveamos encontrarnos en nuestro camino, pero a veces hemos de recurrir a ellos. Estos artilugios inteligentes se ajustan a sus zapatillas normales y tienen pequeños picos en la parte inferior, lo que proporciona un gran agarre en los pavimentos helados y son un complemento que podrás añadir a cualquiera que sean tus zapatillas. Los hay desde simples clavos a lo que en montañismo se denomina camprones.

Cuando se vista para correr en la nieve, tenga en cuenta que es posible (por no decir que va a ser seguro) que se mueva algo más despacio de lo normal y que necesite una capa adicional para mantener la temperatura corporal elevada, pues el ritmo de carrera va a ser algo menor al habitual.

Consejo 3: Planificar bien la ruta

Si es posible, diríjase a algún lugar fuera de la carretera, por varios motivos, a veces va a ser difícil distinguir con la nieve donde está y donde no está la acera o el asfalto, por lo que podemos pisar en el sitio adecuado en lo que entendemos que es una calle; los senderos y la hierba además son menos propensos a quedar helados bajo la nieve al tener una temperatura habitual superior a la del asfalto o el cemento.

Esté preparado para ejecutar bucles y vueltas a recorridos más cortos; Puede sonar aburrido o tedioso hacer ocho vueltas e un parque para preparar su larga carrera, pero se familiarizará con las condiciones que va encontrando bajo pies y estará más cerca de casa si lo desea o si necesita reducir su carrera porque las condiciones no son las adecuadas. Los campos de golf si no prohiben esta actividad pueden llegar a ser una buena opción: mucha hierba, tal vez una colina o dos y ni un golfista a la vista, pues difícil lo tendrían para encontrar el agujero o encontrar la bola si es blanca tras golpe y golpe….

¿Habéis probado de jugar al golf nevando? No sé si sería más o menos divertido que correr en la nieve, pero desde luego fácil seguro que no lo es, a ver quien la mete en el agujerito que no se ve. Piense en llevar su teléfono o algo de dinero como una medida de seguridad adicional, no por si lo secuestran, más bien en caso que tenga que volver a casa en un medio de transporte que no sean sus pies por haber acabado donde no debía o incluso si las condiciones se vuelven tan imposibles que no hay modo de volver a casa y te toca pasar la noche fuera. No es lo que queremos, pero no lo descartemos. ¿Te estoy asustando o todavía no?

Consejo 4: Sea adaptable

Ya sabemos que hay gente muy perfeccionista y muy cuadriculada, y si le tocaba realizar en el día de hoy un entrenamiento con 13628 metros a un ritmo de 2.43 el kilómetro van a querer realizar 13628 metros y lo van a cubrir en….mmm, no voy a sacar la calculadora, si tienes curiosidad te dejo a ti calcular cuánto tiempo son 13628 metros a 2.43 el kilómetro, a ojímetro calculo que poco menos de 37 minutos y tres segundos, pero te dejo a tí realizar la regla de tres, que seguro que dispones de más tiempo libre y te apetece repasar las matemáticas en estos días de nieve

A lo que íbamos antes de empezar con Pitágoras, volvamos al tema de correr. Métete esto en la cabeza: El hecho de que tengas que modificar tu entrenamiento durante una semana más o menos no significa que tu forma física desaparecerá, nadie pierde la forma física por una única semana de distinto entrenamiento. Es posible que no puedas hacer tus entrenamientos de velocidad habituales, pero si eres lo suficientemente inventivo, igual puedes obtener alternativas de entrenamiento que sustituyan o complementen la planificación que tocaba, ¡incluso si tienes que recurrir a opciones de interior!

Tome una clase de spinning, de saltos a la cuerda, vaya a nadar, diríjase a una cinta de correr o un haga bicicleta elíptica en el gimnasio, nos encanta correr, pero la actividad y la forma física se puede lograr de otras muchas alternativas, pero si sales a correr no olvides que como la nieve es suave, también obtienes más resistencia de la habitual, por lo que incluso si no sientes que corres con tanta fuerza, estarás fortaleciendo tus piernas y haciendo un buen ejercicio aeróbico o de cardio.

Consejo 5: ¡Disfrútala!

No nos referimos a que salga a hacer muñecos de nieve, ángeles sobre la nieve o que se dedique a jugar al golf en la nieve (ahora no puedo quitarme esa idea de la cabeza, creo que persistiré hasta convertirlo en deporte olímpico de invierno). Pero la nieve está para disfrutarla, consideremosla un regalo de la naturaleza.

Para muchas personas, una de las alegrías de salir corriendo es estar en la naturaleza y abrazar los elementos, te encanta el mundo en el que vives, amas el planeta y aceptas lo que sea que te arrojen siempre y cuando venga de la Madre Tierra y no de esa señora del quinto que cada vez que pasas se dedica a refrescarte con el agua con lejía que le sobró al fregar.

A menudo, al correr, la mayoría de los corredores notan que las estaciones cambian y las nubes se levantan, y que sí y que no, que cae un chaparrón…y te da igual, porque forma parte de tu vida….así que tómense el tiempo para mirar a su alrededor y apreciar cuán diferente se ve todo. Si todo lo demás falla y dejas de lado la opción de correr, juega a los trineos: si vuelves a correr por la colina, para subir y bajar en el trineito de marras todavía lograrás entrenarte un poco.